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    July 24

    que psa

     Si te mueres de ganas por darle un beso a alguien.. dáselo 
    July 19

    un cuento

    En un bosque cerca de la ciudad vivían dos vagabundos. Uno era ciego y otro cojo; durante el día entero en la ciudad competían el uno con el otro.

    Pero una noche sus chozas se incendiaron porque todo el bosque ardió. El ciego podía escapar, pero no podía ver hacia donde correr, no podía ver hacia donde todavía no se había extendido el fuego. El cojo podía ver que aún existía la posibilidad de escapar, pero no podía salir corriendo - el fuego era demasiado rápido, salvaje- , así pues, lo único que podía ver con seguridad era que se acercaba el momento de la muerte.

    Los dos se dieron cuenta que se necesitaban el uno al otro. El cojo tuvo una repentina claridad: "el otro hombre, el ciego, puede correr, y yo puedo ver". Olvidaron toda su competitividad.

    En estos momentos críticos en los cuales ambos se enfrentaron a la muerte, necesariamente se olvidaron de toda estúpida enemistad, crearon una gran síntesis; se pusieron de acuerdo en que el hombre ciego cargaría al cojo sobre sus hombres y así funcionarían como un solo hombre, el cojo puede ver, y el ciego puede correr. Así salvaron sus vidas. Y por salvarse naturalmente la vida, se hicieron amigos; dejaron su antagonismo.

    Zorba está ciego- no puede ver-, pero sabe bailar, cantar, regocijarse. Buddha ve, pero él solo puede ver, pero no puede bailar, no puede cantar ni regocijarse.
    Ya es hora.

    ...El mundo está en llamas.
    La vida de todos está en peligro.
    El encuentro del Zorba con el Buddha puede salvar a toda la humanidad.
    Su encuentro es la única esperanza. 

    la grandeza del mar

    Sabes por qué el mar es tan grande
    ¿Tan inmenso?
    ¿Tan poderoso ?

    Porque tuvo la humildad de ponerse algunos centímetros abajo de todos los ríos.
    Sabiendo recibir, se volvió grande.

    Si quisiera ser el primero, muchos centímetros encima de todos los ríos, no sería mar, sino isla.
    Toda su agua iría para los otros y estaría aislado.

    La pérdida forma parte de la vida.
    La caída forma parte de la vida.
    La muerte forma parte de la vida.

    Es imposible vivir en plena satisfacción.
    Necesitamos aprender a perder, a caer, a equivocarnos y a morir.

    Imposible ganar sin saber perder.
    Imposible andar sin saber caer.
    Imposible acertar sin equivocarse.
    Imposible vivir sin saber vivir.

    Si tú aprendes a perder, a caer, a equivocarte, nadie podrá controlarte.
    Porque lo máximo que te puede ocurrir es caer, errar y perder.
    Y esto tú ya lo sabes.

    Bienaventurado aquel que ya consigue recibir con la misma naturalidad
    el logro y la pérdida...
    el acierto y el error...
    el triunfo y la caída...

    seras un triunfador

    Cuando el egoísmo no limite tu capacidad de amar,
    cuando confíes en ti mismo aunque todos duden de ti,
    y dejes de preocuparte por el que dirán.

    Cuando tus acciones sean tan concisas
    en duración como largas en resultados.

    Cuando puedas renunciar a la rutina
    sin que ello altere el metabolismo de tu vida.

    Cuando sepas distinguir la sonrisa de la burla
    y prefieras la eterna lucha que la compra de la falsa victoria.

    Cuando el ser espontáneo te libere del método.
    Cuando actúes por convicción y no por adulación.

    Cuando puedas ser pobre sin perder tu riqueza
    y rico sin perder tu humildad.

    Cuando sepas perdonar, tan fácilmente como ahora te disculpas.
    Cuando puedas caminar junto al pobre sin olvidar que es un hombre
    y junto al rico sin pensar que es un Dios.

    Cuando sepas enfrentarte a tus errores
    tan fácil y positivamente como a tus aciertos.

    Cuando halles satisfacción compartiendo tu riqueza.
    Cuando sepas manejar tu libertad
    para pensar, hablar, leer, escribir
    y hasta escuchar sin caer en los excesos.

    Cuando sepas obsequiar tu silencio
    a quien no te pide palabras,
    y tu ausencia a quien no te aprecia.

    Cuando ya no debas sufrir para conocer la felicidad
    y no seas ya capaz de cambiar tus sentimientos o tus metas por el placer.

    Cuando no trates de hallar respuesta en las cosas que te rodean,
    SINO EN TU PROPIA PERSONA.

    Cuando aceptes los errores.
    Cuando no pierdas la calma

    ENTONCES, Y SOLO ENTONCES, SERÁS UN TRIUNFADOR